Muy bien, Soishiro, que pases una buena noche. Enviaré una de mis Mascotas a traerte el sobre con la invitación de la fiesta.
Le dijo sonriéndole como si nada, habiéndose reído al escucharlo... pero eso no se lo creía ni él. Si ella quería, él estaría bajo sus pies como todos. No era diferente.
Mitsuki ya no se encontraba en el supermercado, ni por la calle, seguramente hubiera ido ya a la residencia...