Ya llegaban en el supermercado, Mitsuki estaba mucho más tranquila, con aquel uniforme y podía observar las tiendas, las calles, las plazas... Todo. La verdad es que parecía una mini ciudad, y era muy bonita.
¡Soishiro!
Una chica rubia preciosa, se dirigía hacia ella seguida por dos chicos vestidos de frac, altos y guapísimos, Mitsuki se los miró algo sorprendida, sonrojándose un poco cuando uno de ellos la miró y le sonrió levemente.
Me sorprendió mucho cuando mi madre me dijo que vendrías a esta escuela... -dijo la rubia, llevándose una mano al pecho, en un gesto inocente... Su mirada se dirigió a Mitsuki, ella le devolvió la mirada, sintiéndose por unos segundos atacada- Así que es ella la que elegiste, se ve bastante normal. -sonrió amablemente, como si aquello no fuera un insulto hacia la pelirrosa- ¿Te gustaría tomar un café o un té?
Ryuuka Koyama, hija única de una de las familias más ricas del país... Y principal interesada en contraer matrimonio con Soishiro.